Cuando las aves comienzan a criar en primavera se deben dar las condiciones climáticas adecuadas para que la puesta sea un éxito. Los datos facilitados por AEMET son fundamentales para analizar cómo ha ido la temporada reproductiva año tras año

Tras más de 20 años realizando el seguimiento de la reproducción de las aves comunes en España con anillamiento está claro que, cómo sea la primavera, meteorológicamente hablando, determinará el éxito o fracaso en la reproducción de las aves comunes. Esta es una de las conclusiones del programa de anillamiento de las aves en primavera (Paser) de SEO/BirdLife que se recoge en  la publicación Programas de Seguimiento de avifauna y Grupos de Trabajo 2018.

 El “tiempo” lo es todo, y conociendo la evolución de las temperaturas y precipitaciones en el territorio podemos estimar cómo les va a ir a las aves durante la temporada de cría. Según datos de AEMET “la primavera de 2018 fue fría, lluviosa, con suelos húmedos y nieve en las montañas hasta casi el comienzo del verano”, lo cual es una previsión moderadamente esperanzadora para las aves.

¿Cómo seguimos a la aves reproductoras? El  Paser comenzó en el año 1995 con unas pocas estaciones a las que poco a poco se fueron sumando más estaciones hasta las más de 60 establecidas en la actualidad. Durante el desarrollo de este programa de Ciencia Ciudadana, en el que colaboran numerosos voluntarios, se trabaja en “estaciones” .  Lugares elegidos por los anilladores, en los que se han de realizar al menos 10 jornadas de campo distribuidas en el periodo reproductor (de finales de marzo hasta agosto). En estos lugares se ubican las redes japonesas con las que se capturaran las aves que se identificarán, dataran, medirán y se liberarán una vez anilladas. Las redes siempre se colocan en el mismo lugar durante todas las jornadas, y se establece un esfuerzo de 5 horas desde el amanecer, es decir, que la jornada de campo siempre comienza antes de que se haga día, y por tanto el horario varía a medida que la hora de amanecer varía.

 

Carbonero común. ©shutterstock

Carbonero común. ©shutterstock

Cada año, los anilladores de la estación volverán al mismo lugar a repetir el muestreo, y con los datos obtenidos se podrán analizar diversos parámetros de las aves comunes reproductoras en nuestro país, ya que se repiten las mismas condiciones en los mismos lugares en las mismas fechas todos los años.

 

Seguimiento en más de 60 puntos de España en 2018
En el año 2018 más de 60 estaciones de anillamiento científico de aves se pusieron en marcha en primavera para participar en el Paser (programa de anillamiento de las aves en primavera), programa decano del Centro de Migración de Aves de SEO/BirdLife, puesto en marcha en 1995 para estudiar la evolución en parámetros de reproducción en las aves comunes.

“Tras recibir los datos de más 7 mil ejemplares de 102 especies diferentes se comprobó que la mayoría de las aves eran adultas, el 69 % de las capturas, lo que deja a un 31 % de juveniles o aves nacidas ese mismo año. Con solo este dato ¿qué podemos decir de la temporada de cría?” apunta Arantza Leal, técnica de Ciencia Ciudadana de SEO/BirdLife, “pues no ha sido muy buena pero tampoco excesivamente mala”, concluye.

Cuando las aves comienzan a criar en primavera han de tener unas condiciones climáticas adecuadas, pero lo más importante en toda la reproducción es el periodo en el que los pollos han nacido y los adultos han de alimentarlos hasta que salgan del nido. La disposición de alimento en esos momentos es clave para la supervivencia, pudiendo los adultos llegar a abandonar a sus crías si no encuentran alimento, lo cual puede venir dado por un periodo de largas lluvias en las que los adultos no pueden aportar el suficiente alimento.

Los meses de marzo y abril según AEMET, fueron bastante fríos y lluviosos, y mayo y junio frescos e inestables. Todo ello implica que fuera una temporada compleja para la reproducción, pues la mayoría de las especies comunes tienen a los pollos en marzo, abril y mayo.

 

Especies más comunes
El menor porcentaje de aves jóvenes (la media está cercana al 35%) en 2018, muestra una peor temporada reproductora, que se ha reflejado tanto en un menor número de aves capturadas como en los índices de productividad (calculado como el porcentaje de jóvenes capturados con respecto al total de capturas de aves adultas y jóvenes en cada estación y año) obtenidos y las tendencias en el periodo 1998-2018 para las especies más comunes y por tanto más capturadas (familia de sílvidos, túrdidos y páridos).

 

Evolución en el índice de la productividad para el herrerillo común. ©SEO/BirdLife

Evolución en el índice de la productividad para el herrerillo común. ©SEO/BirdLife

Por tomar algunas de estas aves como ejemplo de lo sucedido escogimos las 2 especies de páridos más comunes y que se estudian en el Paser (habituales en los parques y jardines de todas las ciudades y pueblos, y también de zonas forestales).

 

El carbonero y el herrerillo común se encuentran entre las 10 especies más capturadas en el Paser, y aún siendo de la misma familia y teniendo un comportamiento y una alimentación similar presentan diferencias entre la evolución en el índice de productividad. Mientras el carbonero común presenta esta evolución ligeramente negativa y los índices van a peor desde 2015, el herrerillo presenta una tendencia positiva. Sería necesario hacer un estudio en profundidad de estas especies para intentar determinar qué es lo que está marcando esta diferencia en la reproducción.

Evolución en el índice de productividad para el carbonero común. ©SEO/BirdLife

Evolución en el índice de productividad para el carbonero común. ©SEO/BirdLife

A la espera de resultados  de la primavera de 2019

Una vez acabada la temporada de 2019, en SEO/BirdLife se están compilando los datos de las estaciones, pero los comentarios de los anilladores no son muy positivos. Además, consultando el “Informe meteorofenológico de la primavera de 2019” de AEMET ya nos indica que la primavera fue seca, teniendo un abril muy lluvioso y volviendo a un mayo muy seco. Estas variaciones “extremas” no auguran una buena temporada.

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