El 84 % de los humedales españoles ofrece información desactualizada en sus Fichas Informativas Ramsar (FIR), algunas con más de dos décadas de retraso, como el delta del Ebro, las Tablas de Daimiel y el Mar Menor, lo que deja sin respuesta las obligaciones establecidas en el Convenio Ramsar
Desde hoy y hasta el próximo 31 de julio la ciudad de Victoria Falls (Zimbabue) acoge la 15ª reunión de la Conferencia de las Partes Contratantes (COP15) de la Convención Ramsar que reúne a representantes de gobiernos de todo el mundo, organizaciones internacionales, sociedad civil y expertos en conservación de humedales para debatir sobre su futuro y su papel clave en la biodiversidad, la resiliencia climática y el desarrollo sostenible.
Desde SEO/BirdLife valoramos esta cumbre con un aviso claro: España incumple sus compromisos con el Convenio Ramsar, tanto en la protección, como en la gestión y actualización de la información sobre sus humedales de importancia internacional.
Un país con importantes retrasos en su hoja de ruta para los humedales más valiosos
España cuenta con 76 sitios designados como Humedales de Importancia Internacional (sitios Ramsar), y a pesar de que está en marcha el Plan Estratégico de Humedales para dar respuesta, entre otras cosas, a las obligaciones derivadas del Convenio Ramsar, la situación es alarmante:
- El 85 % presenta un estado de conservación degradado, pese a su reconocimiento internacional (cifras que refleja HUMEDALES Ramsar 2022)
- El 84 % tiene Fichas Informativas Ramsar (FIR) desactualizadas, a pesar de que su revisión es obligatoria cada seis años.
Es especialmente preocupante la situación del Delta del Ebro, de las Tablas de Daimiel o del Mar Menor, para los que la información ofrecida no se actualiza desde el año 1999, o la de Doñana, cuya última actualización se realizó en el 2007.
Esta falta de actualización impide evaluar correctamente los impactos, diseñar medidas eficaces y cumplir con las obligaciones del tratado internacional, por lo que consideramos que esta COP15 es un momento crucial para definir nuevas estrategias y consolidar el compromiso global con la conservación de estos ecosistemas.
“Es hora de pasar de las palabras a la acción. Las políticas relacionadas con el cambio climático, su planificación y su aplicación, deben reconocer e incorporar el papel y la importancia de los ecosistemas de humedales, reduciendo su degradación, promoviendo su restauración y mejorando las prácticas de manejo de las turberas y otros tipos de humedales, que juegan un papel fundamental como sumideros de carbono”, apunta Carlos Davila, Responsable del programa de Humedales de SEO/BirdLife.
A pesar de que cada vez existen más evidencias de que estos biomas ofrecen una infraestructura natural para reforzar la adaptación al cambio climático, no se han visto reconocidos plenamente en las estrategias, procesos y mecanismos, tanto nacionales como internacionales, de respuesta al calentamiento del planeta.
Compromisos incumplidos
Desde SEO/BirdLife apuntamos la falta de actualización de las Fichas Informativas Ramsar y al mal estado de los humedales como las principales responsabilidades a las que hacer frente para logar una gestión efectiva de estos ecosistemas.
La actualización de la información recogida en la Ficha Informativa Ramsar de cada humedal es obligatoria cada seis años, pero España no ha cumplido con este requisito, a pesar de contar en muchos casos con información científica sobre las tendencias poblacionales de aves acuáticas, estado de los ecosistemas y amenazas.
Por otra parte, hace 35 años que Doñana y las Tablas de Daimiel figuran en el Registro de Montreux, una lista de humedales Ramsar con graves alteraciones ecológicas, sin que su situación durante este tiempo haya mejorado. Proponemos nuevamente la inclusión del Mar Menor en dicho registro, dada su pérdida de valores ecológicos y a su estado de conservación alarmante.

Tablas de Daimiel en la actualidad, desde el molino de Molemocho, en el río Guadiana. © A. Carretero/SEO/BirdLife
El deterioro silencioso de los humedales Ramsar
Además de los humedales más conocidos como los parques nacionales de Doñana o las Tablas de Daimiel, existen otros espacios Ramsar que sufren un preocupante deterioro silencioso. Es el caso de las Lagunas de Villafáfila (Castilla y León), principal humedal de Castilla y León, donde la alteración de los regímenes hídricos, la intensificación agrícola y la ausencia de gestión han reducido la funcionalidad del ecosistema. Otro, es la Ría del Eo, compartida entre Galicia y Asturias, que se ve afectada por la contaminación agrícola y ganadera, así como la actividad portuaria y una creciente presión urbanística y turística. Estos y otros muchos espacios requieren una revisión urgente de sus presiones ecológicas y una actualización inmediata de sus Fichas Ramsar.
Subrayamos la importancia de recuperar humedales desaparecidos como la laguna de La Janda (Cádiz) y la de Antela (Ourense), las más extensas de la península antes de su desecación a principios del siglo XX. Ambas recogidas en el Plan Estratégico de Humedales 2030, y para las que prevé la restauración de 1.000 ha en La Janda y 500 ha en Antela. Sin embargo, hasta ahora, los avances han sido muy limitados.
Nuestras reclamaciones ante la COP15:
- La actualización urgente de las Fichas Informativas Ramsar de todos los sitios españoles.
- El estricto cumplimiento de las recomendaciones de UNESCO, Convención Ramsar y UICN para la conservación de los humedales españoles y su biodiversidad.
- La inclusión del Mar Menor en el Registro de Montreux.
- La implementación urgente del Marco de Actuaciones para Doñana y la paralización de la reapertura de la mina de Aznalcóllar.
- La aprobación e implementación del Marco de Actuaciones Estratégicas y prioritarias en el parque nacional de las Tablas de Daimiel.
- La aprobación de sendos marcos de actuaciones prioritarias para la Albufera de Valencia y el delta del Ebro.
- La restauración ecológica de las lagunas de La Janda y Antela antes de 2030.
- La plena integración de las obligaciones de Ramsar en los planes hidrológicos y de gestión.
- El cumplimiento de los objetivos del Plan Estratégico de Humedales a 2030, con financiación adecuada.
- Medidas efectivas frente al cambio climático basadas en soluciones naturales, como la recuperación y restauración ecológica de humedales.
Consideramos que esta COP15 debe marcar un punto de inflexión. No es suficiente con reconocer el valor de los humedales. Es hora de traducir compromisos en acciones verificables y urgentes.





