Solicitamos una declaración de impacto ambiental desfavorable a los parques eólicos “Garciaz” y “Madroñera - SEO/BirdLife

Solicitamos una declaración de impacto ambiental desfavorable a los parques eólicos “Garciaz” y “Madroñera

Seguimos nuestro firme propósito de alcanzar unas renovables responsables

La construcción de los parques eólicos de Garciaz y Madroñera, a los pies de la Sierra de las Villuercas en Cáceres, conllevaría impactos críticos sobre los hábitats y especies tan emblemáticas como la cigüeña negra, catalogada como En Peligro de Extinción (EN) en el catálogo español de especies amenazadas y en el catálogo regional de especies amenazadas de Extremadura.
En los últimos meses, hemos alegado a unos 200 proyectos en todo el territorio nacional planteados en espacios de alto valor ecológico, proyectos que deberían haberse pensado en otro lugar, preferiblemente entornos urbanos ya degradados.

Como parte de  nuestro trabajo constante por unas renovables responsables, hemos presentado alegaciones a los parques eólicos de Garciaz y Madroñera, situados en la Sierra de las Villuercas, en Cáceres. Ambos proyectos, que en realidad deberían haberse presentado como uno solo, pueden generar impactos severos sobre un espacio forestal bien conservado y ampliamente utilizado por especies protegidas de aves. Entre otras, a seis parejas de cigüeña negra, una especie en estado de conservación Vulnerable y que cuenta, en Cáceres, con una significativa población que es preciso atender. Los parques también podrían afectar al águila real, milano real o abejero europeo, entre otras.

Acumulamos ya más de 200 alegaciones en los últimos meses sobre proyectos renovables con evidentes impactos para la biodiversidad, apelamos una vez más a la responsabilidad de los promotores a la hora de seleccionar los emplazamientos para sus proyectos. De hecho, los potenciales parques de Garcíaz y Madroñera podrían afectar a un espacio natural protegido, la ZEC Sierra Cabezas del Águila, dentro de Red Natura 2000.

Destacamos la necesidad de  mejorar la calidad de los estudios de impacto ambiental que presentan a las administraciones. En este caso particular, los análisis presentados en los dos proyectos de sierra de las Villuercas no cuentan con estudios de impacto de avifauna que, entre otras cuestiones, determine el impacto sobre las cigüeñas negras.

“SEO/BirdLife viene trabajando desde 1993 por un desarrollo renovable responsable, esto es, compatible con la naturaleza, que es la primera línea de defensa frente al cambio climático. Este despliegue es posible y positivo para todos. Para lograrlo, es fundamental que los promotores trabajen por plantear proyectos en zonas sin impacto, especialmente zonas degradadas próximas a entornos urbanos, y un modelo de generación energética mucho más distribuido y pegado a los grandes puntos de consumo. Al tiempo, es fundamental que las administraciones, a través de una planificación adecuada que incluya un mapa vinculante con zonas de exclusión, oriente y facilite unas renovables responsables. No podemos permitirnos proyectos que, claramente, suponen una afección severa sobre el  patrimonio natural”, señala Marcelino Cardalliaguet, delegado en Extremadura de SEO/BirdLife.

Pérdida de biodiversidad, por colisión

El proyecto de Parque Eólico “Garciaz” y su infraestructura de evacuación de energía eléctrica asociada, así como el proyecto “Madroñera”, tendrían impacto para las aves ya que la localización de los aerogeneradores tiene un gran efecto en la probabilidad de colisión. “Claramente los parques situados en, o cerca, de áreas utilizadas regularmente por un gran número de aves para su alimentación, reproducción, descanso o migración son más peligrosas”, afirma Cardalliaguet.

Los parques eólicos fraccionados Madroñera y Garciaz con 24 aerogeneradores en total de más de 150 metros de altura, podrían producir la muerte por colisión de entre 29 y 1.542 aves al año, dependiendo de su ubicación. Para SEO/BirdLife es indudable que estos parques eólicos constituyen un  peligro para las poblaciones de especies protegidas que utilizan su espacio aéreo, en especial aves rapaces, migratorias o planeadoras como cigüeña negra, águila perdicera, águila real, alimoche común, buitre negro, grulla común, milano real, o cernícalo primilla. Pero, además, pueden producir la muerte de muchas otras especies de aves protegidas más pequeñas y presentes igualmente en la zona.

Alegamos que Los parques eólicos Garciaz (50 MW) y Madroñera (50 MW), dado que fueron sometidos consecutivamente al proceso de autorización ambiental por el mismo promotor, y que los aerogeneradores de ambos proyectos se encuentran en la misma zona y comparten infraestructuras comunes muy relevantes, así como la línea de evacuación, deberían ser considerados un único proyecto a efectos de la evaluación ambiental y autorización del mismo. Esta fragmentación de un proyecto en dos, lo que permite su tramitación ante el órgano ambiental autonómico en lugar del estatal, es una práctica de uso creciente que, a juicio de SEO/BirdLife, va en detrimento de un adecuado cumplimiento de la normativa de impacto ambiental.

Análisis de impacto insuficiente

Asimismo, alegamos que el estudio de impacto ambiental no incluye un adecuado inventario de fauna; ni tiene en cuenta la afección sobre especies de aves protegidas como la cigüeña negra, el milano real, el buitre negro, el águila real, el abejero europeo. Y tampoco ha valorado bien la afección sobre hábitats de interés comunitario.

De la misma manera, hacemos hincapié en que los proyectos eólicos fraccionados que pretende implantar el promotor en los términos municipales de Madroñera y Garciaz, afectarán al espacio de Red Natura ZEC Sierra Cabezas de Águila. Si bien ambos proyectos están fuera de dicho espacio, las especies de aves del Anexo I de la Directiva Aves presentes en el mismo tienen muchas posibilidades de verse afectadas por estos aerogeneradores y la normativa comunitaria también contempla estas afecciones tanto por proyectos situados dentro como fuera de los espacios que conforman la Red Natura 2000. Así, solicitamos que el órgano ambiental emita una declaración de impacto ambiental desfavorable a los parques eólicos “Garciaz” y “Madroñera”.

Zona donde se proyectan los parques eólicos de Garciaz y Madroñera, en la Sierra de las Villuercas en Cáceres.

 

Parques eólicos en un paraíso forestal

Gran parte de estas sierras está cubierta por densos bosques de encinas y robles, con árboles centenarios que dominan uno de los paisajes forestales mejor conservados de Extremadura. Los aerogeneradores eólicos instalados en zonas con altas densidades de aves producen la muerte sistemática de numerosos ejemplares cada año, que no pueden esquivar sus palas o no las ven en condiciones de baja visibilidad. Además, su instalación implica la apertura de grandes vías de acceso y taludes para subir la maquinaria y las enormes piezas a lo alto de las sierras, lo que lleva aparejada la destrucción de miles de árboles y del paisaje.

Extremadura es la comunidad autónoma con mayores poblaciones de cigüeña negra con el 50% de toda la población nacional, de buitre negro con aproximadamente el 38% de toda la población española o de grulla común invernante que ronda el 54% de toda la población en España. También tiene poblaciones muy significativas de cigüeña blanca, con el 33 % de España aproximadamente, un 13% de la población de nacional águila perdicera, otro 13% aproximadamente de la población nacional de águila calzada, aproximadamente el 12% de la población nacional de águila imperial ibérica, un 10% de la población de milano real y también el 10% de alimoche común.

Renovables responsables

La transición energética debe hacerse con una adecuada implantación territorial, evitando afectar otros bienes de interés, como los patrimoniales o los ambientales. “No tendría sentido una transición energética que provocase efectos negativos en la biodiversidad y con ello en el equilibrio del planeta. Por ello, deben analizarse con mucha atención los efectos de la implantación significativa de proyectos de energías renovables, especialmente en relación con la capacidad de acogida de los territorios”, añade Cardalliaguet.

Abogamos por unas renovables responsables desde 1993, cuando estudiamos y nos opusimos a la ubicación escogida para la primera gran planta eólica de España, en plena ruta de migración de aves. Desde entonces, defendemos y trabajamos en el territorio para que el hoy por hoy el necesario despliegue de energías renovables sea compatible con la biodiversidad. Las energías renovables son una parte fundamental de la solución a la crisis climática, pero, si se ubican en espacios de alto valor natural, contribuyen a la destrucción de la biodiversidad, que también es fundamental para frenar el cambio climático, afrontar la recuperación post-COVID 19 e imprescindible para asegurar calidad de vida a la ciudadanía y a las generaciones futuras.

SEO/BirdLife y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)  han elaborado dos documentos para contribuir a un desarrollo de renovables responsables: un decálogo para unas renovables responsables y recomendaciones sobre zonas que deberían ser prioritarias para el desarrollo renovable y zonas que deberían quedar excluidas.

 

 

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