SEO/BirdLife desaconseja el uso de piensos esterilizantes para el control de aves urbanas

SEO/BirdLife desaconseja el uso de piensos esterilizantes para el control de palomas urbanas ante la falta de informaci贸n cient铆fica consolidada y las dudas legales en torno al uso de f谩rmacos veterinarios como sustancias para el control de especies. La ONG ambiental alerta sobre la posibilidad de que el pienso sea ingerido por otras especies, bien de forma directa o trav茅s de la cadena tr贸fica, y subraya que no existen datos concluyentes sobre el impacto a largo plazo que de este tipo de mol茅culas en el medio ambiente.

La organizaci贸n ambiental aboga, con la informaci贸n disponible, por un control de especies no cruento basado en la limitaci贸n de agua, alimento 鈥揷errando vertederos o silos de cereal, por ejemplo鈥, y de los lugares de nidificaci贸n, asegurando que estas medidas no afectan a otras especies. Todo ello, unido a un programa de concienciaci贸n ciudadana.

El control de natalidad de las palomas urbanas mediante esterilizantes fue empleado, por primera vez, en la ciudad de Ginebra (Suiza) en 1970. Las autoridades optaron por un producto que inclu铆a progesterona, una hormona de uso com煤n en seres humanos. El consistorio de la ciudad decidi贸 abandonar este m茅todo a principios del siglo XXI por el riesgo a que otras aves ingirieran el pienso.

Tras Ginebra, ciudades como Par铆s o Luxemburgo han optado por soluciones similares. En Espa帽a, existen ejemplos en varias ciudades catalanas y, recientemente, Barcelona ha anunciado el uso de un producto esterilizante distinto: la nicarbazina, un f谩rmaco veterinario que se emplea para el tratamiento de la coccidiosis en pollos de granja, una enfermedad intestinal.

De la misma manera que ocurr铆a con la progesterona, cabe la posibilidad de que el pienso impregnado con nicarbazina sea ingerido por otras aves como grajillas, palomas torcaces o zuritas, mirlos, picogordos o, incluso, aves m谩s peque帽as como gorriones, ya que los granos con esterilizante no siempre aparecen enteros. A su vez, otras especies podr铆an ingerir el compuesto a trav茅s de la cadena tr贸fica. Es el caso de los halcones que, poco a poco, van colonizando ciudades como Madrid y Barcelona, y que se alimentan precisamente de este tipo de aves.

Su distribuci贸n mediante dispensadores en parques y en la v铆a p煤blica no solo podr铆a permitir que otras aves accedieran al pienso sino, incluso, que los propios usuarios de los espacios p煤blicos 鈥搚, muy especialmente, los ni帽os鈥 lo consuman de forma accidental.

Asimismo, SEO/BirdLife recalca que se desconocen los efectos de este esterilizante qu铆mico en el ecosistema y se帽ala que resulta posible que la sustancia sea arrastrada por el agua de lluvia hasta r铆os o arroyos. De igual modo, tampoco hay datos suficientes sobre su impacto en la flora bacteriana de las depuradoras, que recogen los pluviales de la ciudades. En el caso de Barcelona, tampoco se conoce su efecto en la fauna del puerto mar铆timo, por ejemplo.

Dudas legales

Al ser empleados en un control de supuestas plagas, tanto la progesterona como la nicarbazina deber铆an ser consideradas sustancias biocidas, esto es, sustancias permitidas para el control de especies. El reglamento europeo 528/2012, de aplicaci贸n en Espa帽a, especifica las sustancias que se consideran biocidas y, a d铆a de hoy, no incluye ni a la progesterona ni a la nicarbazina.

En este sentido, el Ministerio de Sanidad, en respuesta a una pregunta sobre la comercializaci贸n de la nicarbazina, se帽al贸 el a帽o pasado que la mol茅cula no est谩 identificada como biocida pero que, al tener consideraci贸n de medicamento, le ser铆a de aplicaci贸n la normativa al respecto y que recae sobre las comunidades aut贸nomas autorizar su uso mediante 鈥減rescripci贸n excepcional鈥.

As铆 pues, su uso se ampara en la actualidad en que ambos compuestos est谩n autorizados como f谩rmacos veterinarios. Sin embargo, SEO/BirdLife expone sus dudas sobre la posibilidad de que una autorizaci贸n veterinaria pueda extenderse a un control biol贸gico de especies. Con todo, la ONG recuerda que tambi茅n est谩 en vigor el Real Decreto 465/2003 sobre uso de sustancias indeseables en alimentaci贸n animal, y que esta norma limita el uso de nicarbazina en piensos a una dosis m谩xima de 0,5 mg/kg referido a un contenido de humedad del 12%. Si no es posible controlar la dosis que va ser suministrada a las palomas, a tenor del literal de la ley, no podr铆a emplearse este compuesto.

M谩s estudios

Antes de introducir compuestos qu铆micos de este tipo en el medio ambiente, SEO/BirdLife considera imprescindible disponer de informaci贸n cient铆fica consolidada sobre los posibles efectos secundarios, tanto en el medio como en otras especies.聽

Tampoco parecen concluyentes las investigaciones sobre la eficacia del m茅todo. Para ello, en primer lugar, es necesario contar con datos suficientes sobre las poblaciones de paloma en la zona y, en concreto, de su densidad poblacional, cuesti贸n fundamental para determinar la situaci贸n de plaga.

Hasta la fecha, no se ha realizado ning煤n censo de estas caracter铆sticas en Espa帽a y, al parecer, los datos aportados para justificar el uso de nicabazina se basan en censos puntuales realizados en los lugares donde se ubican los dispensadores.

SEO/BirdLife, desde hace un a帽o, mantiene un programa de seguimiento de aves urbanas, el SACRE urbano, que s铆 podr谩 ofrecer una panor谩mica de la situaci贸n de la especie a medio plazo. Este programa, realizado por voluntarios y que sigue una metodolog铆a cient铆fica, cubre en la actualidad 70 puntos en la ciudad de Barcelona.

En conclusi贸n,

– La ONG ambiental considera que, a falta de informaci贸n cient铆fica contrastada, el uso de esterilizantes qu铆micos para el control de palomas urbanas en n煤cleos de poblaci贸n no resulta aconsejable, ya que puede afectar negativamente a otras especies y se desconocen sus efectos concretos en los ecosistemas.

– La limitaci贸n de disponibilidad de agua, alimento y de lugares de nidificaci贸n, unida a la sensibilizaci贸n ciudadana, resulta m谩s aconsejable. Es preciso asegurar que las medidas no afectan a otras especies.

– Resulta fundamental que exista una regulaci贸n espec铆fica para la administraci贸n de estos f谩rmacos de uso veterinario y delimitar su posible uso como biocida. En t茅rminos generales, el uso de sustancias qu铆micas puede acarrear, tanto en ecosistemas urbanos como silvestres,聽consecuencias en muchos casos desconocidas o escasamente controladas. Es deseable que las administraciones adopten una postura preventiva antes de autorizar el uso de este tipo de sustancias, apoy谩ndose en literatura cient铆fica validada y rigurosa que analice los efectos del uso del compuesto, tanto directos como indirectos; de acuerdo con criterios de excepcionalidad; y bajo medidas estrictas de seguridad.

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