SUBE EL VOLUMEN A DOÑANA
Salvemos sus primaveras
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En 1962, la activista Rachel Carson publicó su ya más que famoso ensayo ‘La primavera silenciosa’, en el que advertía sobre los efectos de la contaminación y los pesticidas sobre el medio ambiente. Temía que ocurriese precisamente eso: que la naturaleza se quede en silencio en la estación más bulliciosa.

Doñana, una joya de la biodiversidad ibérica que tanto nos ha costado (a todas y todos) proteger, es puro sonido cada vez que llega la primavera. Un espectáculo de invertebrados, anfibios, reptiles, peces y aves, muchas aves: anátidas y limícolas, garzas, ibis, flamencos y rapaces. Todos encuentran refugio, comida y pareja en este espacio natural de valor incalculable.

Pero el paisaje sonoro de Doñana está amenazado. Sufre la presión de la contaminación, de la sobrexplotación de sus recursos, del cambio climático y sus sequías, de los incendios… Una tormenta perfecta de amenazas, todas ellas provocadas por el ser humano, que deben parar.

En SEO/BirdLife, proponemos empezar por lo más importante y urgente. Diez medidas dirigidas a quienes tienen responsabilidad sobre este espacio: el Gobierno de España, la Junta de Andalucía y los ayuntamientos cercanos al parque. Son estas:

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