Trabajamos en la conservación de la biodiversidad de las campiñas cantábricas - SEO/BirdLife

Trabajamos en la conservación de la biodiversidad de las campiñas cantábricas

Hemos iniciado un proyecto de buenas prácticas para conservar y fomentar la vida silvestre en un total de 15 explotaciones lecheras ubicadas en la cornisa cantábrica que trabajan con la compañía de alimentación Nestlé. Este proyecto piloto se extenderá en el futuro a las 250 granjas ubicadas alrededor de las fábricas de La Penilla (Cantabria), Pontecesures (Pontevedera) y Sebares (Asturias).

 Tras un estudio en profundidad de cada una de las explotaciones ganaderas, la ONG ha desarrollado un decálogo con las mejores prácticas para preservar y mejorar la riqueza de la fauna y la flora que habita en el entorno de estas granjas.

 

SEO/BirdLife y Nestlé han iniciado un proyecto para el fomento y la recuperación de la biodiversidad en un total de 15 explotaciones lecheras ubicadas en la cornisa cantábrica que trabajan con la compañía de alimentación. En la actualidad, esta empresa colabora con unas 250 granjas ubicadas alrededor de las fábricas de La Penilla (Cantabria), Pontecesures (Pontevedera) y Sebares (Asturias), a las que proporcionan leche. Estas explotaciones son, en muchas ocasiones, también refugios para las especies silvestres. De esta manera, la empresa, junto con la ONG ambiental y las propias granjas, han empezado a trabajar conjuntamente para preservar y mejorar la riqueza de especies que habitan en sus alrededores.

 

Estudio de campo

El trabajo de mejora de la biodiversidad ha comenzado en 15 de estas 250 granjas. Se trata de desarrollar un proyecto piloto para, posteriormente, una vez afianzado, extenderlo al resto de explotaciones ganaderas. Para ello, SEO/BirdLife ha realizado un trabajo previo de campo visitando cada una de estas explotaciones. En ellas los técnicos de la ONG han realizado un censo de las aves reproductoras para conocer la comunidad ornitológica de cada granja, así como un análisis cartográfico que ha tenido en cuenta el tipo de superficie (pasto, forraje, bosque, etc.) y los elementos ambientales más destacados que se encuentran: zonas húmedas, sotos, ríos o arroyos, entre otros.

“En la cornisa cantábrica, el paisaje agrario está conformado principalmente por la actividad ganadera, que debe realizarse en sintonía con la biodiversidad. La colaboración de Nestlé con SEO/BirdLife ha permitido realizar el estudio de una serie de explotaciones para conocer de primera mano la opinión y la percepción que los ganaderos tienen de esta naturaleza circundante y desarrollar con ellos un plan con una serie de medidas para incrementar y conservar la biodiversidad presente en estas granjas lecheras”, ha destacado Felipe González, delegado territorial de Cantabria de SEO/BirdLife.

Por su parte, Javier Gómez, responsable de Aprovisionamiento Lácteo de Nestlé España ha subrayado que“la colaboración de Nestlé con SEO/BirdLife nos ha permitido establecer, junto con los ganaderos que nos proveen de leche en la cornisa cantábrica, las mejores prácticas que puedan ayudar a que se mantenga o se mejore la biodiversidad en torno a las granjas. Nuestro objetivo es que las explotaciones no solo produzcan leche, sino que también generen vida a través del respeto del entorno natural y sigan siendo sostenibles tanto ahora como para las generaciones futuras”.

 

 

A partir de esta evaluación, SEO/BirdLife ha establecido un decálogo con medidas de recuperación de la biodiversidad para implementar en las explotaciones ganaderas asociadas con Nestlé y que se concreta en los siguientes puntos:

  1. Crear charcas para recuperar el hábitat natural de muchas especies de anfibios y de aves limícolas.
  2. Plantar franjas de mezcla de vegetación silvestre con flores para proporcionar recursos alimenticios para las abejas y otros insectos.
  3. Reducir tanto el uso de plaguicidas y fertilizantes sintéticos en el terreno como la intensidad en la gestión de los pastos permanentes.
  4. Sembrar alimento y cobertura para las aves, como puede ser maíz, girasol y cereales.
  5. Establecer setos o muros de piedra que puedan proporcionar un hábitat relativamente tranquilo para la fauna silvestre en paisajes agrícolas trabajados de forma intensiva, especialmente para aves e insectos, y que permitan mejorar el entorno.
  6. Dejar franjas de forraje sin segar en los campos de ensilado, que se convertirán en fuente potencial de alimento.
  7. Mantener prados húmedos tradicionales que proporcionan valiosos hábitats de reproducción para aves limícolas y otra biodiversidad asociada.
  8. Conservar los bosques autóctonos ya que son ricos en flora y fauna silvestre.
  9. Plantar franjas o márgenes de protección alrededor de campos de cultivo o pastos por medio de sembrar una mezcla enriquecida de semillas.
  10. Instalar cajas nido para aves u “hoteles” para insectos, ya que las granjas son muchas veces refugio para gorriones, golondrinas o aviones.

 

Estas medidas están basadas en estudios científicos y buscan mejorar la capacidad de acogida de los espacios agrarios para la biodiversidad. Por ello y con el objetivo de fomentar la necesidad de su cuidado, Nestlé con el asesoramiento de SEO/BirdLife está formando a los granjeros con la finalidad de iniciar su implementación de forma progresiva. De esta manera, la compañía adquiere el compromiso de mantener tanto la biodiversidad como la riqueza paisajística en la zona para las generaciones futuras.

Franja de hierba sin segar en una de las fincas del proyecto ©SEO/BirdLife

 

Aves agrarias en declive

Este proyecto supone un espaldarazo muy particular a la recuperación de las aves de campiña cantábrica. Las cifras de las aves agrarias, en general, son dramáticas. En 40 años Europa ha perdido el 57% de sus aves agrarias y las poblaciones de insectos han sufrido aún mayores pérdidas. La investigación científica insiste en que para sobrevivir, la fauna silvestre necesita espacio, hábitats para refugiarse, reproducirse y alimentarse. En el campo esto significa disponibilidad de setos, lindes, muros de piedra, franjas con flores, charcas y áreas en barbecho. Al menos un 10% de la superficie agraria debería destinarse a la naturaleza para revertir este declive. Crear espacio para la naturaleza ayuda también a prevenir la erosión del suelo y la contaminación de las aguas, combate el cambio climático al capturar e inmovilizar CO2, favorece la polinización y el control biológico de plagas.

Uno de los datos más interesantes que se ha obtenido en este estudio preliminar es el registro de un total de 74 especies de aves durante la primavera ligadas a las granjas del proyecto. Se trata de una riqueza de especies considerable, con una media detectada en cada granja entre 23 y 35 especies. Entre ellas, hay una representación mayoritaria de aves vinculadas a medios agropecuarios(29 especies, 39,2%) y casi la mitad de las aves agrarias registradas (14 de 29 especies) presentan un declive moderado a escala nacional: codorniz común, busardo ratonero, tórtola europea, mochuelo europeo, cernícalo vulgar, alcaudón dorsirrojo, cuervo grande, alondra común, golondrina común, tarabilla europea, gorrión molinero, serín verdecillo, escribano cerillo y escribano soteño.

“Una primera conclusión a la que se ha llegado es que la campiña cantábrica es un refugio para estas especies y, por tanto, las granjas lecheras juegan un papel clave en su conservación, por lo que se hace prioritario implementar medidas para el mantenimiento e incremento de la biodiversidad en las explotaciones ganaderas”, subraya González.

 

Una de las charcas creadas para mejorar la biodiversidad en las granjas vacunas ©SEO/BirdLife

 

Cuidando la naturaleza desde el mantel

SEO/BirdLife aporta a este proyecto su experiencia en la conservación de la biodiversidad, avalada por más de 60 años desarrollando trabajos de campo con el respaldo y asesoramiento de su comité científico. No en vano, SEO/BirdLife gestiona 11 Reservas Ornitólógicas y mantiene 56 acuerdos de custodia del territorio, lo que da fe de su larga trayectoria colaborativa con el sector público, privado y empresarial.

Desde hace años la ONG trabaja para apoyar una agricultura que recupere el vínculo con la naturaleza de la que depende y defiende, además de las necesarias políticas públicas, la responsabilidad y la acción individual como motor del cambio bajo el lema “cuidar la naturaleza con el tenedor en la mano”. Esto es clave, ya que los hábitos de alimentación y consumo pueden apoyar aquellas iniciativas agroecológicas que contribuyen a la conservación de la biodiversidad, que protegen el suelo y usan el agua con responsabilidad, que producen alimentos saludables, que generan empleo rural y fijan población, y permiten la subsistencia de la agricultura y la ganadería familiar.

Un buen ejemplo de ello es la producción de arroz ecológico que SEO/BirdLife realiza en el delta del Ebro, a través de la empresa Riet Vell, la cual también produce y comercializa pasta ecológica con trigo duro de las estepas cerealistas de Aragón y legumbres de las llanuras de Castilla y León. De esta manera se conservan estos valiosos ecosistemas (humedales y estepas) y sus aves, y además se producen alimentos sanos para el consumidor, garantizando una retribución justa para el agricultor.

Sin olvidarnos del proyecto Life Olivares Vivos, a través del cual SEO/BirdLife está recuperando la biodiversidad en 20 olivares andaluces que abarcan 3.500 hectáreas. El proyecto otorga una marca diferenciadora que da un valor añadido a estos aceites de oliva de gran calidad para que el consumidor sepa que, al comprarlo, adquiere un producto que se alía con la naturaleza.

 

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