Advertimos de graves impactos ambientales de un proyecto minero en Extremadura

Es imprescindible que el promotor de la mina de litio de Cañaveral debe resolver graves impactos ambientales de su proyecto

La empresa promotora anuncia que todo marcha bien y su proyecto es viable, pero existen graves problemas en su diseño que afectarán a importantes recursos naturales
Desde SEO/BirdLife se pide a la administración prudencia y rigor para que este tipo de proyectos no acaben afectando de forma irreversible a la comarca, como ocurrió con la mina de Aguablanca

SEO/BirdLife presentó una batería de alegaciones al documento inicial del proyecto de mina de litio en Cañaveral, que fue sometido a consultas de los interesados en julio del año pasado, sin que hasta el momento se haya informado de posibles modificaciones o soluciones a los graves problemas ambientales que implica. En realidad, solo se conocen las periódicas noticias que promueve la empresa promotora en la prensa extremeña, donde afirman falsamente que su proyecto es ambientalmente viable, lo que está generando una grave preocupación en ciudadanos y asociaciones de protección de la naturaleza que sí conocen los detalles del proyecto.

Afección a arroyos y aguas subterráneas

Uno de los impactos más preocupantes de un proyecto minero como este, es el consumo de agua que precisa y su detracción del medio natural para tal fin. El agua es un recurso escaso en Extremadura y particularmente en la zona designada para este proyecto, por lo que un   proyecto con un volumen de consumo de agua tan importante como este (0,4 Hm³ al año según afirma el promotor en su documento inicial), debería tener un sólido plan de uso sostenible de dicho recurso en el entorno. SEO/BirdLife alegó que el abastecimiento necesario de agua para la mina se basaba en la extracción de casi todos los recursos de aguas subterráneas de la zona, mediante un pozo de captación cerca de Grimaldo, justo en el nacimiento de varios cursos de agua naturales, como el Arroyo de Pizarroso o la Rivera de Holguera, que acogen una variada biodiversidad, incluidas especies en peligro de extinción como la cigüeña negra.

El promotor de la mina omite el grave impacto sobre esos cursos de agua naturales, que seguramente desaparecerán la mayor parte del año. Como incluso el acuífero natural que prevé explotar puede tener riesgo de no llegar a ofrecer tanto recurso, especialmente en verano, el promotor plantea también la alternativa de aprovechar las aguas residuales de Cañaveral, una opción técnicamente muy compleja por el gran desnivel existente entre el punto de vertido y la mina. A juicio de SEO/BirdLife el promotor no quiere plantear obtener el recurso donde existe: las aguas de riego del cercano canal del Alagón, a unos 3 kilómetros y prefiere la opción de secar los acuíferos y arroyos naturales, una decisión poco sostenible y de gran impacto ambiental, pero sin duda logrará obtener un agua mucho más barata que la de riego.

 

Destrucción de la dehesa del Cabezón

Otro de los preocupantes planes del promotor para el proyecto, es la previsión de cubrir con escombros de la mina toda la dehesa de la Ermita del Cabezón, enterrando más de dos mil encinas adultas y cambiando para siempre un paisaje natural muy querido por los vecinos del entorno. La enorme escombrera de más de 150 hectáreas y decenas de metros de altura estará activa durante todo el periodo de explotación de la mina, unos 19 años de trasiego de maquinaria  y escorias. La empresa solo se prevé restaurar la zona con plantaciones de encinas una vez finalizada la concesión, cuando la mina deje de dar beneficio, un planteamiento que a juicio de SEO/BirdLife y viendo otros precedentes, tiene un alto riesgo de no cumplirse.

 

Minería bajo tierra

Si bien es cierto que el proyecto tiene muchos impactos graves que resolver para ser ambientalmente viable, desde SEO/BirdLife se valora el esfuerzo del promotor por intentar diseñar una parte de la explotación bajo tierra, un enfoque muy diferente al de la mina promovida por otra empresa en las cercanías de Cáceres, que implica abrir un enorme corte a cielo abierto. En el caso de Grimaldo, también se plantea iniciar la explotación a cielo abierto, pero después de una fase inicial se pasaría a un modelo subterráneo.

Para SEO/BirdLife esto demuestra que en realidad la explotación del litio sí es viable bajo tierra, en galerías subterráneas evitando los enormes impactos de la minería a cielo abierto. En definitiva no se trata de un problema de viabilidad técnica, sino de que los accionistas ganen dinero, siendo la diferencia el coste ambiental para los extremeños, igual que con el resto de opciones, en las que la naturaleza va a pagar la factura para que los inversores de fuera logren aún mayores beneficios.

“El debate de las minas de litio en Extremadura genera muchas esperanzas de trabajo y actividad económica en un sector de la población y gran inquietud y rechazo en otro sector muy importante. Es un tema complejo en el que se mezclan también las estrategias de la Unión Europea para la lucha contra el cambio climático, en especial la promoción de los vehículos eléctricos, que necesitan este mineral”, explica Marcelino Cardalliaguet, delegado de SEO/BirdLife en Extremadura.

“SEO/BirdLife defiende firmemente esas políticas de lucha contra el cambio climático, pero pide evitar que sirvan de cheque en blanco para que intereses externos pretendan saquear la región en busca del máximo beneficio. Si se quiere sacar el litio para luchar contra el cambio climático, se debe pagar la factura del trabajo digno, la salud y la naturaleza de los extremeños”, concluye Cardalliaguet.

 

 

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