Importancia ornitológica de Cantabria - SEO/BirdLife

Importancia ornitológica de Cantabria

La cordillera cantábrica marca la geografía de Cantabria, sus hábitats y sus aves.

A pesar de su extensión reducida (5.342 km2) presenta un considerable grado de complejidad y de diversidad. El principal elemento geográfico lo forma el fuerte relieve que va desde el nivel del mar hasta los 2.600 metros de los Picos de Europa. Este gradiente altitudinal presenta una amplia variedad de hábitats que abarca desde estuarios y dunas hasta roquedos y prados alpinos. Una quinta parte de la región se encuentra al sur de la divisoria hidrográfica lo que se traduce en un clima más continental que queda reflejado en un paisaje más árido.

Su situación geográfica dentro de la denominada “Vía de vuelo del atlántico  oriental”  hace de  Cantabria  receptor de una gran cantidad de avifauna de paso e invernante.

En el catálogo regional de especies amenazadas están clasificadas como en peligro de extinción el urogallo cantábrico, el paíño europeo y el milano real. Como vulnerables águila real, cormorán moñudo, aguilucho pálido y cenizo, alimoche y perdiz pardilla. Faltarían por catalogar escribano palustre, avetorillo, garza imperial, avión zapador, chorlitejo chico, ostrero euroasiático  y charrán común.

La franja litoral es área de paso e invernada de una importante cantidad de aves marinas. El rosario de islotes rocosos y fuertes acantilados alberga varias especies de aves marinas nidificantes: Paíño Europeo (100-150pp), Cormorán Moñudo (75-80pp), Gaviota Patiamarilla (1600pp), charrán común (25-30pp) y Ostrero euroasiático (3pp).

Las dunas de Liencres son unas de las más extensas y mejor conservadas de todo el cantábrico

La fuerte pluviosidad ha generado una extensa red hidrológica que en sus desembocaduras forma hábitats estuarinos. Entre 30.000 y 50.000 aves acuáticas  de 75 especies invernan en los humedales de Cantabria. Las rías occidentales de San Vicente y Oyambre, la Bahía de Santander y las Marismas de Santoña son los humedales costeros más importantes del cantábrico. El Embalse del Ebro en el sur de la región es también lugar destacado para las aves acuáticas, destacando su colonia de Somormujo lavanco y la mancada veraniega del pato colorado.  El correlimos común y el silbón europeo encabezan el listado de invernantes. Otras aves acuáticas reproductoras son la garza imperial, avetorillo, porrón europeo, chorlitejo chico y pato colorado.

Por debajo de los 400 metros encontramos  “la marina” donde domina la campiña cantábrica, con su mosaico de prados y setos, y sus pequeñas masas forestales de robles y encinas, aunque son los cultivos de eucaliptos (55.000 has) las formaciones forestales que dominan en este territorio. Son altas las densidades de rapaces como milano negro (284 pp), gavilán, ratonero (490 pp), culebrera (110pp) y cernícalo. La campiña cantábrica se ha revelado  como un importante receptor de paseriformes invernantes de procedencia norteeuropea, triplicándose la abundancia de aves durante el invierno. Destaca en este ambiente el alcaudón dorsirrojo.

Los montes a partir de los 500 metros se hacen más agrestes y dan lugar al mosaico de bosques y matorrales. En estas masas forestales es  donde habitan  pícidos especialistas como el pito negro o el pico mediano. El urogallo cantábrico tan sólo sobrevive en dos áreas de la comarca de Liébana. Asociados a los brezales de montaña vive la perdiz pardilla y el aguilucho pálido (22-28pp). En las zonas abiertas del sur de Cantabria encontramos al aguilucho cenizo (6pp).

 

Los bosques caducifolios son las formaciones forestales que dominan los paisajes de Cantabria

Por toda la región emergen importantes macizos calizos refugio de una nutrida población de aves rupícolas destacando buitre leonado (450pp), alimoche (75pp),  halcón peregrino (101 pp), águila real (10-12 pp) y chova piquirroja. Se han descrito para Cantabria altísimas densidades de halcón peregrino en algunos tramos costeros.

La alta montaña es hogar de una nutrida comunidad de aves alpinas. Las mayores poblaciones de gorrión alpino de la cordillera cantábrica se localizan en la vertiente cántabra de Picos de Europa. También encontramos aquí treparriscos, bisbita ribereño costero,  acentor alpino y chova piquigualda.

En las últimas dos décadas se ha asistido a cambios en la distribución y abundancia de algunas especies. En negativo se situarían el escribano palustre, el urogallo cantábrico y el aguilucho pálido. En positivo destacan el charrán común, la cigüeña blanca o el alimoche. Nuevas especies se han establecido en Cantabria como nidificantes caso del cisne vulgar (12 pp.), garcilla bueyera (600 pp), garceta común (25pp.), garza real (50pp), pato colorado (2pp), búho real (1pp) y elanio azul (1pp). Llama la atención la enorme expansión de garcilla bueyera que en invierno acumula casi 4.000 aves.

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